2024: El nacimiento de una idea
En el transcurso del año 2024, Manuel Ignacio Lalana Cubelos sentó las bases conceptuales de lo que sería el partido político Nuevo Rumbo. Motivado por la necesidad de ofrecer a España una alternativa que fuera más allá de las políticas tradicionales, Lalana Cubelos comenzó a gestar una propuesta centrada en la defensa del individuo, la soberanía nacional y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías como palanca de cambio social y político. Desde sus primeros esbozos, la visión de Nuevo Rumbo se distinguió por su énfasis en la protección de las libertades individuales frente a las crecientes amenazas del control ideológico, digital y burocrático.
Finales de 2024 – Principios y valores definidos
A lo largo de los últimos meses de 2024, se fue consolidando el ideario que hoy constituye la columna vertebral del partido. Se enfatizó la importancia de la libertad individual como valor supremo, la necesidad de que España recupere su soberanía plena sin injerencias externas, y la apuesta decidida por la innovación responsable basada en tecnologías emergentes como la blockchain. Este último punto se reconoció desde el inicio como una herramienta clave para promover una transparencia radical en la gestión pública y para combatir la corrupción que históricamente ha lastrado la confianza ciudadana.
2025: Construcción institucional y organización
Durante el año 2025, Nuevo Rumbo avanzó en la formalización de sus estructuras internas, desarrollando estatutos, manifiesto y códigos éticos que reflejan los valores fundacionales. Se trabajó intensamente para articular principios rectores como la meritocracia, la eficiencia del Estado y la financiación inteligente basada en activos estratégicos —por ejemplo, bitcoin y oro— evitando así la carga de impuestos abusivos. Se reforzó además el compromiso con la accesibilidad universal, garantizando que la digitalización del Estado no excluya a ningún ciudadano por razones de edad o capacidades tecnológicas.
Presente: Un proyecto con visión y compromiso
Hoy, Nuevo Rumbo se presenta como una fuerza política renovadora, con una propuesta integral que busca transformar la política española. Sus objetivos son claros y ambiciosos: eliminar impuestos injustos, fortalecer la ciberseguridad nacional, digitalizar todos los niveles de la administración pública y desplegar mecanismos de participación ciudadana descentralizada. Al mismo tiempo, el partido se compromete a blindar la unidad nacional y a recuperar la confianza de la sociedad a través de la transparencia absoluta y la rendición de cuentas rigurosa.
Desde su fundación hasta hoy, Nuevo Rumbo ha ido madurando su identidad como un partido que combina el respeto profundo por los valores tradicionales con una mirada avanzada y responsable hacia el futuro. Su apuesta por la tecnología como eje central no solo impulsa la eficiencia y la innovación, sino que también protege la dignidad y los derechos de cada ciudadano, asegurando que el progreso sea inclusivo y justo para todas las generaciones.